Casciari-Bolaño
El Restaurador
Casciari vende algo que ya explotó en Bolaño en Los detectives salvajes, de alguna forma le da contención a los brutos que quieren escribir y triunfar, ser tenidos en cuenta, figurar en algún lado, recibir la venia de alguien. Historias de derrotas y también futuro de decepciones. No es algo nuevo pero este es el avatar actualizado que nos toca.
El Silbador
Pero la diferencia es que Bolaño les da contención a los brutos en su obra. Casciari les da contención en las redes sociales. Y la cobra, por supuesto.
Medio brutos somos todos, por otra parte.
El Restaurador
No, no, podemos essere bruttisimi ma ormai cosí, fratello mío. Credere en el éxito literario de cuesta forma non é possibile en nuestra testa por más abollada que esté.
El Silbador
Amén, hermano.
El Restaurador
Y desde luego hay diferencias entre Casciari y Bolaño. Cómo no! Pero me refería a que interpela ese narcisismo perezoso de nuestros poetas vernáculos, nuestros cronistas reptilianos y nuestros cuentistas de servilleta.
Bolaño se ríe del tipo que entra a un bar y le dice a los amigos: “¡Tengo una idea genial para un cuento!”. Casciari le soba el lomo y lo escucha mientras subrepticiamente se inclina hacia adelante para largar un flato.
El Silbador
FAV al narcisismo perezoso.
Los valijeros, sí. Es un mundo apasionante y deprimente en partes iguales.
El Restaurador
Vuelvo a Bolaño. Fijate cómo Los detectives salvajes interpela a los valijeros y facebookeros de la “literatura”. Son sus lectores, su aparato de prensa, sus fans porque él cuenta una historia en las que ellos se sienten protagonistas. No registran la ironía, cuando la hay. Poetas que viajan por todo el mundo teniendo miles de aventuras… Hay algo perverso, fantástico en esa figura del poeta aventurero que Facebook termina de transformar en polvo.
El Silbador
Casciari es el vivo del pueblo que se fue, los vio a todos como unos boludos y volvió para hacer negocio con eso. Bolaño se cansó de ser un boludo y se rió de eso.
El Restaurador
Desde luego. No lo podría haber dicho mejor. Y Bolaño tenía muchísimo talento. ¿Pero no explotan ambos la misma fuerza, el mismo ansia de trascendencia?
El Silbador
Absolutamente de acuerdo. Trabajan sobre lo mismo de maneras, casi te diría, opuestas.
Muy buena esa lectura de Bolaño. Creo que eso es precisamente lo que interpela tanto en “Los detectives salvajes”, sobre todo. Y después, en “2666” hay un giro sobre todo eso. El tipo escribe sobre la muerte y da el paso que cualquier valijero quisiera dar: muere en la gloria.
No estoy seguro de que Facebook lo termine de transformar en polvo. En todo caso, lo vuelve más mítico.
El Restaurador
Tienen el mismo “público” y lo trabajan de forma opuesta. Sí, es muy posible. No me expliqué bien. Me refiero a que Facebook devela que los poetas no son aventureros de nada, sino pálidos rosquemos que quieren que alguien les lean sus deyecciones poéticas y les confirme su tímida e intrascendente subjetividad. De viajar a Israel o Moscú sin un peso, nada de nada.
El Silbador
Cierto, nada de nada. Quedó todo en el siglo XX. Por eso leemos Limónov, como hace diez años leíamos a Bolaño.
El Restaurador
Ojo, no digo que Facebook paralice. No trato de denunciar, como haría Fabián Casas, que la web inmoviliza que el tipo antes habría salido al sol y a la vida y ahora se queda en su cueva esperando el amor que no llegará como Zuckemberg en el final de Red social. No. Digo que Facebook demuestra que la aventura del conocimiento y la lírica en esos estamentos de valijeros y perezosos siempre fue estática, defasada y triste. Los poetas de Bolaños no existen. Queremos ser así, pero somo nuestras pobres actualizaciones en el muro de otro.
El Silbador
Yo no estoy seguro de que nunca hayan sido así. Tal vez lo fueron, en alguna medida. No podemos saberlo. Facebook no muestra que estos estamentos siempre fueron deprimentes. Más bien, muestra lo que son ahora. Pero eso no me parece desalentador, porque los círculos lúmpenes-literarios siempre deben haber sido una mierda. Un Bolaño del futuro no escribiría sobre los valijeros de Facebook ni Luz Marus. Ese sería, en todo caso, el trasfondo. Quiero creer que escribiría sobre nosotros. Que tampoco viajamos a África pero ya tuvimos corresponsales en New York, Japón y próximamente en Italia.
El Restaurador
Sí, desde ya. Bolaño se centra en las excepciones. Por ahí nosotros no le interesaríamos tanto porque él va a trás de poetas mediocres o buenos pero con jugosas anécdotas y biografías y nosotros nos dedicamos a escribir. ¿No? Leo Los detectives salvajes y sé poco de cómo escribe Belano y Lima. Me hago una idea pero no es lo que importa.
En todo caso, la idea de trascendencia que venden Bolaño y Casciari son diferentes. Para mí Casciari juega con la inserción laboral. Te miente que podés tener éxito, que podés “vivir de crear”, que podés trascender desde ahí. Eso es miserbale. El valijero que se muere por un viajecito con bequita para sentirse parte de algo.
El Silbador
Y no sólo te vende eso. También te vende la idea de que la escritura, hoy, es siempre en alguna medida autobiográfica. Que es lo que hace él, al menos. Como si todos tuviéramos cosas interesantísimas para decir. Entonces, en lugar de viajes a África, tenés en cada número de Orsai diez cuentos de tipos que recuerdan los cumpleaños de la tía Pochi o un recital en Cosquín del 86. El problema no es que en sus vidas no pasa nada, sino no se quieren dar cuenta.
Como si escribir fuera de por sí algo bueno. Casciari le dio “una oportunidad” a un joven escritor. ¿Oportunidad de qué? ¿De hacer guita con lo que escribe? ¿De “trascender”? ¿Y eso se logra porque un gordo tirapedos lo decide?
Casciari, por su parte, ya tiene la inmortalidad ganada porque escribió un blog que se hizo libro y que Gasalla llevó al teatro.
El Restaurador
Me mandé una altísima cagada. Les reenvié a mis alumnos de Tónica y a los cuatro de los viernes la gacetilla esa que mandó el Silbador y atrás fue pegada toda la discusión de Bolaño. No creo que ninguno se ponga a escarbar ese mail pero por las dudas estoy mirando a ver si hay algo comprometedor. Algunas fotos de gordas, Lanata… Creo que zafamos. Igual, no lo hago más. Mil disculpas.
El Silbador
Si a alguno le parece mal que puteemos a Casciari, echalo.
El Conde
FAV
El Lobo
me clavé la discusión sobre bolaño, un tema que me apasiona.
además de lo que dicen, que me parece groso, creo que el tipo también tiene una cosa con la izquierda y la cultura de izquierda. Como que a los viejos que supuestamente lucharon y fracasaron en los sesentas y setentas les dice “bueno, todo bien, hiciste lo que pudiste, sufrimos mucho y queda la poesía”. A los que no hicieron nada les dice “bueno, todo bien, hiciste, bien, en el fondo éramos unos boludos en busca de una utopía ridícula”. A los pibes que militan en la cámpora les dice “bueno, todo bien, en otras épocas estaba bien buscar utopías, ahora hay que usarlas para ganar guita”. la propuesta de bolaño es la de una reconciliación soterrada con la cultura de izquierda para su transformación en progresismo dócil. y a los que les gusta la literatura los homenajea como valijeros, como ustedes dicen. Tiene una afinidad muy fuerte con casciari, que nunca había pensado, por la relación con la nostalgia. la diferencia es que Bolaño se pudo cotizar en el mercado en base a una obra y al gordo no le alcanzó porque es muy berreta y no tiene ironía entonces estafa giles creyendo que hace algo bueno. en fin.
El Silbador
Me gustó mucho eso de Bolaño hablándole a la cultura de izquierda. Hace una especie de épica de la derrota, no? Pero no sé si es tan claro que les dice eso a los que militan en la Cámpora. Tal vez algunos lo lean así, es posible. Pero también decía cosas como esta:
“Detrás de esta muchedumbre, sin embargo, se esconde el único, el verdadero mecenas. Si uno tiene la suficiente paciencia como para llegar hasta allí, tal vez lo pueda ver. Y si lo ve probablemente acabe defraudado. No es el diablo. No es el estado. No es un niño mágico. Es el vacío.”
Donde casi parece un freelancer.
El Restaurador
Ah, es muy buena esa idea. La sofisticación de mi hipótesis ampliada a la política.
Bolaño es un gran buscador de sentido. Como poeta menor, de un país menor, pero con grandes ambiciones, va buscando el sentido en todo y va reconfortando a los extraviados, va reubicando a los alunados en la tierra y en el sistema de sentido del capitalismo dominante (por ponerle un nombre). Narra bien y aparte le da sentido a nuestras vidas. Es un narrador positivo.
Todo lo contrario a lo que hacemos nosotros acá y en general que es ir contra el status quo y denunciar la estafa. Casciari es parte de la estafa de ingresarte sin que tengas posibilidades de nada, si anticuepros ni formación. Explota al facebookero que quiere escribir. Habría que editar esta cadena Bolaño-Casciari.
Ojo, para mi Bolaño fue un escritor muy bueno, ¿eh? Un romántico, un luchador, es verdad que fue el último samurai para gente como Fresán o ese grupo de catalanes wanna be. El problema es su herencia, que en latinoamerica se hizo virus y bacteria.
El Lobo
muy buena la frase. creo que nosotros reemplazaríamos vacío por odio.
después, para mí también como dice terra es muy bueno. lo odio, pero es bueno. es positivo a full.
El Silbador
En la mesa principal de la librería de Gogui hay novelas de dos o tres peruanos y bolivianos, editados por Alfaguara, que citan a Bolaño como modelo en los epígrafes o directamente en la contratapa. Historias de fantasmas en orfanatos durante dictaduras latinoamericanas, y cosas así.
El Restaurador
Es un chileno guacho y mal parido, como Saer era un turco arribista y genial.
Ellos nos habrían pedido que los odiemos mientras le reconocemos que son geniales.
Es ahí donde nos muestran que son geniales.
Como el gordo Robert Smith que lo quise salir a bardear por twitter y no pude.
Me cagaste, gordo. Respeto.
Para mi poner un epígrafe de Bolaño, revela falta de cromosoma literario. Sale en tuit.
El Silbador
Lo que nunca le voy a perdonar a Bolaño es esto:
“Tocado por la gracia. Ningún buen lector dejará de percibir en sus páginas algo que sólo es dable encontrar en la alta literatura, aquella que escriben los poetas verdaderos. La literatura del siglo XXI pertenecerá a Neuman y a unos pocos de sus hermanos de sangre”.
El Obispo
Esa sentencia viene del Bolaño cínico. Ya sabía que estaba por morirse y por eso hizo el equivalente literario a limpiarse el culo con la toalla cuando te vas del hotel.
El Lobo
Toda la lectura que hace de la literatura argentina en el gaucho insufrible es ñoña, mal informada y maricona y lo acerca a casciari.
El Restaurador
Coincido. Muy “desde afuera”. Por ejemplo, le criticaba a Pigia sus lecturas de Arlt por sobre Gombrowicz como el plateista le grita al arquero. Sin haber tocado jamás una pelota. Ese Bolaño muestra mucho la hilacha.
El Topo
también está derivas de la pesada, que está un poco mejor en cuanto a la mirada sobre la lit arg, aunque sigue siendo muy for export. igual pobre el chileno que lo comparemos con casciari (hay alguna afinidad, no lo niego, ahí está garcés como un eslabón débil de la cadena). pero me imagino al gordo ese mercachifle escribiendo 2666 meses antes de morirse y medio que no da.
El Silbador
Esa lectura debe haberle llegado filtrada por Fresán y por eso habla de Soriano y de Saccomanno como si constituyeran una línea propia dentro de la literatura argentina. Pero medio que ni él se lo cree.
El Obispo
Su cuento de fútbol (ese del negro que hacía magia antes de los partidos) lo confirma.
El Restaurador
Desde ya, Topo. Hacemos esa salvedad, hablamos de los lectores y las lecturas, no de los libros. El eslabón duro es la ciudad de Barcelona.
El Topo
pero sí, bolaño fue muy apropiado por la gente estilo “universidad orsai”, aunque creo que su romanticismo y su mistificación de la literatura también se combinaba con una mirada que estaba “de vuelta”, que ya se había desencantado totalmente.
El Restaurador
Yo sé que esa data se la pasaba Olguín por mail. Já. Como te cagaron, chilote.
El Obispo
Y Manzoni?
El Topo
también rosqueaba mucho bolaño en sus últimos años para los amigos, hay que leer las bendiciones y maldiciones que tiraba en esa clave.
El Restaurador
Lo de Manzoni es otra cosa. Muy menor. El pensaba que entraba “a la academia argentina”. Es un detalle raro. No lo veo significativo. Hay muchos así. Bolaño operando para Bolaño. Poca cosa. Por ahí me equivoco. En su clases ella hablaba de él y nadie la escuchaba. Nadie la escuchaba nunca, diré. Era una gorda tía abuela.











